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Menudo día nos tocó para estrenar la quinta generación de la Ducati Monster V2 2026; entre el viento y la lluvia torrencial en Málaga, la experiencia fue de todo menos aburrida. Aunque el traje acabó calado, la prueba nos sirvió para confirmar que esta nueva entrega, inspirada estéticamente en la segunda generación pero con un enfoque tecnológico radicalmente moderno, es una de las apuestas más equilibradas de Borgo Panigale hasta la fecha.
A nivel visual, el cambio es evidente desde el primer vistazo al faro redondo, cuya firma lumínica ahora se divide en dos para ganar modernidad. Sin embargo, el diseño no es solo fachada: las nuevas rejillas del depósito no solo le dan un aire más agresivo tipo MotoGP, sino que mejoran drásticamente el radio de giro, algo que se agradece enormemente en maniobras cerradas o en ciudad.
Además, para quienes buscan un añadido de picante, el paquete Plus añade esa cúpula y el colín que terminan de redondear su silueta deportiva.
En las entrañas de esta fiera late un motor V2 de 890 cc totalmente nuevo que cumple con la normativa Euro 5+. Aunque mantiene los 111 cv de su predecesora, la gran magia reside en la tecnología IVT (distribución variable), que nos entrega el 70% del par motor a tan solo 3.000 rpm. Esto se traduce en una respuesta contundente y aprovechable en prácticamente cualquier rango, ideal para devorar carreteras reviradas sin tener que exprimir el cuentavueltas constantemente.
La electrónica ha dado un salto de gigante, pasando de tres a cuatro modos de conducción totalmente personalizables, apoyados por una plataforma inercial que gestiona el ABS en curva, el control de tracción y el sistema anti-wheelie. Durante nuestra jornada pasada por agua, el modo Wet fue nuestro mejor aliado: limita la potencia a 95 CV y ofrece una entrega dócil que, junto a un control de tracción nada intrusivo, nos permitió rodar con total confianza a pesar del asfalto traicionero.

En cuanto a la parte ciclo, Ducati ha logrado que la Monster sea más ligera y accesible que nunca. Con una reducción de 4 kilos (parando la báscula en los 175 kg en seco) y un asiento que baja hasta los 815 mm —con opción de reducirlo a 775 mm—, es una moto extremadamente maniobrable incluso para pilotos de menor estatura.
El nuevo ajuste en la precarga del monoamortiguador trasero solventa una de las pocas críticas del modelo anterior, permitiendo adaptar la firmeza a nuestro estilo de pilotaje.
Las sensaciones dinámicas, a falta de una prueba a fondo en seco, son las de una moto compacta, noble y muy predecible. El cambio rápido Quickshifter 2.0 funciona con una suavidad exquisita tanto al subir como al bajar marchas, manteniendo la estabilidad de la moto en todo momento.

Es, en definitiva, una montura polivalente que sirve tanto para quien se inicia con el carnet A2 como para el usuario experto que busca la esencia deportiva de Ducati sin las complicaciones de una geometría radical.
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La nueva Ducati Monster 2026 ya está aterrizando en los concesionarios en su icónico color rojo, con un precio que arranca en los 13.190 €. Si quieres ver cómo se desenvuelve bajo la lluvia de Málaga y escuchar el rugido de su nuevo escape doble, no te pierdas todos los detalles en nuestra prueba dinámica a continuación:

Nicolás Merino